viernes, 23 de diciembre de 2011

Detrás de los cerros...


Allá, detrás de los cerros se encuentra mi origen,
allá detrás de los cerros mi espíritu me aventuro a salir de casa para conocer mejor el entorno de otras culturas.
Detrás de esos cerros, donde el color enardece la vida de otro mundo, ahí se encuentra una parte de mi historia.
Las nubes rosan el acantilado de los sueños, demostrando que fantasía y realidad, son paredes oblicuas de lo que se nos ha impuesto como verdad.
Allá detrás de los cerros, busco recuperar el equilibrio de mi ser. Jamás me había sentido tan lejos de casa y ahora me encuentro con el desperfecto de poder identificar el lugar al que llamo casa.
Se han trazado nuevas rutas en mi vida, caminos en circulo y cuadrados que me han forjado personalidad y presencia en el presente, sin embargo, es preciso volver al origen de todo para recuperar una parte de mi y continuar mi trayecto detrás de los cerros...  

jueves, 1 de diciembre de 2011

¿Compañía o Guardia?



Hace tiempo que me siento observado. No es un delirio de persecución exactamente, pero mis reflejos se sienten atraídos a voltear y observar sombras cuando más concentrado me encuentro realizando otras actividades y mi mente se concentra en cualquier cosa menos en divisar la presencia de esos seres.
¿Duendes? lo dudo, las sombras que visualizó en el momento en que se activan mis sentidos, son del tamaño y forma de personas que se desvanecen apenas se sienten amenazadas por mi mirada.
¿ Ángeles? nos han dicho desde épocas mitológicas que su aspecto comprende y los distingue por ser seres alados de cabello largo. Ninguna de las características descritas las comparten los seres que me acompañan periódicamente en mi vida.  
¿Fantasmas?, no creo (ateo a dios gracias), sobre todo porque no me asustan, no interfieren en mi vida... Entonces, cumplen con parte del trabajo asignado a los ángeles mitológicamente, sin embargo, sólo me observan y no se comunican conmigo.
A pesar de todo, no lo reflexiono demasiado, a decir verdad, no sé si algún día tenga comunicación con esos seres o sí ya lo he hecho en mis sueños, en otras vidas u otras realidades.
Cuando se aparecen no siento una carga negativa de energía, mucho menos peligro. En mi infancia comenzaron como voces que literalmente me soplaban respuestas en algunos exámenes, es poco creíble, pero me pasa a mi y no me interesa que me crean, simplemente expreso un evento recurrente en mi vida.
A través de esta experiencia, he formulado mi propio concepto de locura, en el que lejos de ser una debilidad o enfermedad humana, la visualizó como una herramienta en la que nos expresamos naturalmente nuestro ser; encajonados en el qué dirán y la imposición de la normalidad, limitamos el actuar de nuestro ser,  volviéndonos una imitación que no nos describe en realidad, atribuyendo el sustantivo de loco a la persona que actúa fuera de lo normal impuesto.
Por esta misma razón prefiero no profundizar en la búsqueda de respuestas, seguro llegarán algún día, mientras tanto, trato de no obsesionarme y sentirme protegido aunque algunas veces observado de más, quizá.