domingo, 16 de diciembre de 2012

Desintentado explicar lo que es mi amor por ti

¿A dónde van las ideas del poeta cuando a este lo abandona la inspiración?
Acazo flotan en el aire vacío de amor, o simplemente navegan en un vaso lleno de licor.
¿Dónde queda la osadía y la ironía con la que escriben de la vida?
Resulta que la inspiración es celosa cuando las ideas del poeta le pertenecen a una mujer. Entonces el poeta ha dejado de ser dueño de sus ideas y sus sueños tienen la presencia femenina que lo embriaga con la dicha, que le seduce con su naturaleza de mujer para poder seguir encantando a multitudes, transformando atardeceres en postales de un café de otoño...
Por qué he sido tan cobarde y preferí por un momento renunciar a ti, por qué imagine que ya no significo nada en tu vida si aun percibo cierto confort al rosar tus labios. Jamás le presté atención a una ofensa tuya y fue la distancia quién se encargó de lastimarme, lo suficiente como para tomarme tan apecho un par de incidencias. No sé si fue el orgullo o el corazón los que se ofendieron, quizá ambos ante mi silencio flagrante, lo único de lo que estoy seguro, es de que me convertí en un egoísta que jamás ha buscado suplantarte...
No sabes como me hizo falta todo este tiempo la tonada de un te quiero emanado de tu boca, no sabes cómo me hizo falta estrecharte en mis brazos para satisfacer mi deseo, ese deseo de protegerte y quererte, de aprender de ti como no lo he hecho de un libro o profesor alguno sobre lo bello que es la vida...
Soy ese poeta que no había entendido que la inspiración lo abandonó por los celos de una musa, una bella presencia que persiste en mis ideas, podrás pensar que mis ideas tuvieron otra dueña, pero es verdad cuando digo que jamás fueron tan hermosas mis ideas que al ser tú mi inspiración...
He escrito para los demás y para mi, pero hoy en medio de mi vacío, no hay párrafo que no esté inspirado por ti...
No hace falta un te quiero en mis palabras o el simple hecho de mencionarte dentro de ellas para expresar tu influencia, es todo lo que platicamos, es todo eso y mucho más. Tus vivencias y las mías, tus anhelos y tus sueños, nuestras experiencias en las otras cosas de la vida y tu gusto por el arte, son los arreglos y las ideas principales de mis escritos...
Yo, un poeta sin oficio de poeta, hoy escribo para desengañarme de mi orgullo y reconocer cuánto te quiero, cuánta falta me haces. Hoy conozco la magnitud de mi tragedia por la ausencia todo este tiempo para escuchar de ti un te quiero, no porque dudara de tu cariño, sino por el simple hecho de ser un deseo, un capricho...
Y no es que yo haya dejado de quererte, me sentí tan culpable de ser la causa de tus malestares, que abandone mi defensa que consistía en ser el culpable de tus alegrías...
En una carta intente despedirme por el temor a seguir lastimándote, sabía que te esperaban muchas sorpresas en otras tierras además de los bellos momentos vividos en mi ausencia, por un momento sentí que era poco para ti y preferí alejarme, alejarme de una forma en que persistiera la esencia de mi amor hacia ti...
Por eso soy un egoísta, por querer interpretar tu silencio y la ausencia de tus actos, preferí vivir para mi y terminar un ciclo en esta ciudad...
Han sido muchas las cosas que han pasado en mi vida sin yo proponermelo, jamás en todo este tiempo he buscado suplantarte de mi vida ni dejar que alguien más sea dueña de mis ideas, fue la ausencia de sentimientos lo que me motivo a ser un cualquiera, un ser indiferente al cariño de alguien más...
En todo este tiempo de tu ausencia, no he sido capaz de sentir un te quiero sincero para expresarlo de mi boca, me he convertido en un ser frío incapaz de sentir compasión alguna ante una muestra de cariño... Hasta que nos vimos...
Y solo para darme cuenta que no cambió nada la situación con mi despedida, quizá fue más una salva en el cielo para pedir un rescate por nuestro cariño...
Yo no sé cómo podré devolverte la confianza para que creas en mis sueños, yo no sé si sea digno de una disculpa tuya. Simplemente el no saber, es un trago amargo de un veneno. No te odio ni te despreció, es solo que ahora sé que no quiero convertirte en un simple recuerdo...
Al final, el silencio no estaba contemplado en mi táctica y estrategia, al final, eres más de lo que siempre pude imaginar... Te amo