Al parecer la autonomía se ha postrado como alternativa para un sector de estudiantes en la universidad de Quintana Roo, en sus tres planteles: Chetumal, Cozumel y Playa del Carmen; consecuencia de los actos sucedidos durante el pasado lapso, comprendido en los meses de junio a agosto del presente año.
La Universidad de Quintana Roo es pública pero no gratuita. En sus 21 años de existencia, ha sido contemplada desde su inicio como un órgano dependiente del gobierno estatal, donde el puesto de rector se camuflajea con unas dudosas elecciones, en las que al final, el ganador es designado por el gobernador en turno, siendo priístas que se podía esperar.
Es así que nos trasladamos al mes de junio del año en curso, donde después de reelegirse un año antes al cargo de rector de la UQROO, el Doctor José Luis Pech Várguez, presenta su renuncia ante el Consejo Universitario, iniciándose así un altercado mediático entre un grupo de estudiantes dirigidos por un profesor de dicha institución y el gabinete de Alberto Borge, actual gobernador de Quintana Roo.
Antes de iniciar el ciclo escolar de otoño, Borge designa a Elina Coral como nueva rectora, después del conflicto que se generó al presentar a varios candidatos que en opinión del alumnado, no cumplía con el perfil académico adecuado para la ejercer dicho cargo, y lo que es peor, su fama se debe a los actos de corrupción en los que se han visto implicados en diversos cargos estatales o municipales.
A grandes rasgos, la UQROO vive carencias en lo administrativo y escolar antes, durante y después de la administración de Pech Várguez. El que ésta institución pertenezca al consorcio de universidades más prestigiadas del país, no significa nada ante la austeridad y corrupción que se vive en dicha universidad.
Las multas por el retardo en libros prestados en la biblioteca son elevadas en cuanto al rigor de crear conciencia de responsabilidad, cuando el material es escaso, además en muchas ocasiones la falta de cultura colectiva predomina entre los estudiantes generando más problemas.
Por otro lado, la información de asistencia a los estudiantes foráneos está vinculada a los estudiantes "mayas" , creando desigualdad entre otros compañeros que se trasladan de comunidades no mayas o el caso de algunos que viajamos desde otras ciudades porque nos parece atractiva la oferta académica o nos resulta más barato que estudiar en alguna institución privada en nuestras ciudades de origen.
En este último punto, cabe señalar el destino de recursos a "la casa del campesino" para alimentación y otros gastos de los estudiantes foráneos por parte de la UQROO, y que no es aprovechado por muchos estudiantes debido a las groseras instalaciones de los dormitorios que nada difieren con celdas de prisión aglutinando a 5 personas en espacios reducidos y el limitado menú que ofrecen.
El gasto de recursos es cuestionable, en año y medio se levantó una barda ridícula (no llega ni a metro y medio de altura) como medida ante la inseguridad presentada dentro de la universidad, lo que nos obliga a cuestionar la contratación de seguridad privada como un servicio ineficiente ¿no?
Finalmente tenemos la situación de los maestros que ocupan cargos administrativos y no dejan suplente para sus materias, provocando atraso y un mal entendimiento de la misma, ya que las autoridades correspondientes de cada carrera, designan a gente poco competente para impartirlas en el mejor de los casos, situación que se repite cuando algunos profesores piden año sabático.
Estás son unas cuantas problemáticas en mi universidad de origen, lo malo de la inquietud de autonomía que presentan un sector de alumno de las tres unidades académicas, son:
- Califican como mala imagen todo acto de protesta social, creen que una manifestación es precisamente un conato de violencia. (Entonces cómo chingaos vamos a protestar si como estudiantes nuestra voz y opinión no están contempladas ni en lo individual y mucho menos en lo colectivo para las autoridades universitarias)
- El compañero de nombre Enrique Burton, presentó una petición escrita para solicitar o sugerir diría yo, la autonomía de la UQROO ante el Foro Legislativo de la XIII Legislatura del Congreso del estado de Quintana Roo, llevado en la ciudad de Playa del Carmen en fechas recientes. Más que importante, es triste leer el documento y no encontrar propuestas, estrategias o demandas que den sentido a la autonomía universitaria.
- Detrás de este movimiento, está el grupo titere de choque conocido como Consorcio de Ciencias Políticas, que lejos de producir resistencia, ha logrado segmentar a los pocos o nulos grupos estudiantiles y ha logrado lo imposible, aumentar los estándares de apatía, que si bien es lamentablemente que sea un rasgo cultural muy marcado en la localidad, pues bueno, se pierde la oportunidad de generar verdaderos cambios, anteponiendo no dañar ¿más? la supuesta buena imagen de la Universidad de Quintana Roo.
Lejos de la simple critica, los compañeros que nos encontramos en intercambio junto con otros compañeros en Quintana Roo, preferimos ser nosotros la buena imagen de la universidad con propuestas de cambio para la sociedad en el medio que nos encontremos. No nos hemos hecho a un lado por crear cambios positivos en mejora de la comunidad universitaria, simplemente preferimos no ser parte de este circo, sobre todo cuando desafortunadamente, ha imperado la división y el desprestigio entre nosotros los mismos estudiantes.
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