En medio de la nada lo han encontrado todo, bajo la esencia del Hikuri, los Huicholes han logrado comunicarse con los dioses. Estos a su vez, han sido generosos al compartirles los secretos de la naturaleza.
Inmersos en un ritual donde el objetivo es comprender la dicha de la vida, hombres y naturaleza se vuelven uno denotando sabiduría, logrando trascender entre los tiempos, demostrando así la existencia de lo eterno.
Hoy día, una fuerza humana busca romper con ésta conexión divina entre hombre y naturaleza. Ajeno a la cosmogonía de este pueblo, el hombre representado por una corporación, prefiere la belleza material de la transformación del planeta que comprender y respirar la belleza de su espíritu.
La avaricia nos impide conocer la perspectiva de otras realidades, preocupados por lo que "yo" pienso, se ignora la importancia de los otros y sobrepongo la mía por tener recursos que me presentan como el "más fuerte", poniendo en peligro como tantos otros, a un importante sector de la humanidad.
¡Respeto a la diversidad cultural en el mundo!
¡Respeto a los bienes comunales!
¡NO! A la minería a cielo abierto, ya que genera más contaminación, provocando muerte y desolación a su alrededor.
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